Hace aproximádamente un año me sacaba esta foto. Hace aproximádamente un año era una persona completamente diferente. El tiempo y las personas que lo compartieron conmigo permitieron ese cambio. Sigo pensando que es muy loco cómo pasa el tiempo. Me asusta que pase tan rápido y me inquieta que mis años se vayan llendo muy rápido. Es un problema mío, lo sé. Me quedo en el pasado, me quedo con cosas que, por más que llore y patalee, no vuelven más. Vivo pensando que hubiera pasado si algo hubiese sido de otra forma y me quedo con la ilusión de algo que, a como es mi presente, jamás podría ocurrir. A su vez, soy de vivir el ahora, de disfrutarlo al máximo. Pero son estas épocas, sobre todo después de un año maravilloso, las que me hacen pensar, las que me melancolizan y ahora me encuentro escribiendo esto escuchando Alex Ubago, Chayanne y recordando mi año. Capás es la falta de mis amigos, de mi novio lo que me pone loca, lo que me pone super depre. Y pensar que el año pasado no veía la hora que se termine ese maldito y horripilante año, cuando ahora estoy deseando volver a vivir todo el 2008, desde el primer día, desde el primer saludo de un Feliz año, desde las primeras caras y los primeros brindis o la primera de esas doce pasas de uva y las primeras horas; hasta los últimos minutos, las últimas fotos, los minutos restantes, la cuenta regresiva, el final del año... raro. Felicidad y melancolía al mismo tiempo.
¡Cómo me cuesta decidirme a terminar algo!. Acostumbrarme a que las cosas no son para siempre, por más que uno quisiera. Soportar la nostalgia que genera hasta la mínima cosa, hasta una canción. Y decirle adiós a lo que no va a volver a ser, a lo que finaliza y cierra un capítulo de mi vida.